PULVERIZADOR
PULVERIZADOR
Para ayudarnos en la pintura de los modelos, podremos construir un práctico pulverizador utilizando materiales tan simples como un tapón de corcho y dos tubos metálicos delgados o simplemente dos pajuelas de plástico de las utilizadas para tomar refrescos.
En la figura 29 podemos ver los elementos o piezas que son necesarias (1, 2 y 3), y en (A) un esquema del pulverizador, que ilustra suficientemente la forma de montarlo, sin ser necesarias más explicaciones.
Hemos de advertir que este pulverizador no podrá utilizarse con pinturas al aceite, celulosa u otras que tengan parecida consistencia, a no ser que éstas se aclaren por medio de algún disol-
vente, y aun así quedaría muy imperfecto el trabajo, pues estas pinturas cuando se emplean muy claras tienden a chorrear.
Sin embargo, nos servirá a la perfección cuando usemos pinturas al agua, diluidas convenientemente, anilinas o tinta china.
Pero donde este pulverizador nos será de verdadera utilidad será para el barnizado de los modelos, ya que con este procedimiento se consiguen superficies más tersas y mejor acabado que con la brocha, pero en este caso el barniz debe diluirse, añadiéndole el líquido idóneo, según la clase de barniz que se emplee.
Después de bien acabado y lijado el modelo u objeto que se haya de barnizar, se aplicará una primera rociada de barniz y una vez se haya secado ésta daremos una segunda, lo que será suficiente para conseguir un perfecto acabado.



