octubre 18, 2010

Primer parte: CONSTRUIR UN FUERTE DEL OESTE

FUERTE DEL OESTE
Presentamos ahora la forma de construir un fuerte típico de los que se utilizaron en el oeste americano, el siglo pasado, en la etapa de colonización de aquella región, para proteger a los colonos de los ataques de los indios.
Estos fuertes estaban guarnecidos por tropas de caballería e infantería y todos ellos, con poca diferencia, tenían una construcción análoga y comprendían los edificios necesarios para el alojamiento y servicio de dichas tropas.
Nuestro «Fort Dakota» consta, asimismo, de todos los elementos necesarios para ser fiel copia de uno auténtico y en las ilustraciones se describe minuciosamente la construcción de todos y cada uno de los edificios y elementos que lo integran.
Como quiera que este fuerte está pensado para completarlo con soldados, indios, colonos, etcétera, de los que se venden profusamente en el mercado, construidos en plástico, creemos que el tamaño más indicado para su construcción es ampliarlo al doble de las medidas dadas en los esquemas.
En el esquema (A) se da la cabaña o edificio principal que era el destinado a puesto de mando y vivienda de los oficiales.
Como ya se indica, de las piezas laterales y tejados, hay que recortar dos ejemplares y del resto de las paredes uno solo, calándose a todos ellos las correspondientes ventanas, con la sierra de marquetería.
De la viga (a) cortaremos un solo ejemplar que pegaremos en el lugar indicado (borde del techo del porche) a todo lo largo de la fachada.

Las vigas (b), son cinco y sirven de soporte al porche, pegadas por la parte superior a la viga (a) y en los lugares que se indican también en esta última.
Advertiremos que tanto esta cabaña como todos los demás edificios pueden montarse sobre una gran base general, como se detalla en (6), o bien montarse sobre peanas individuales, a fin de poder modificar la disposición del conjunto con diversas combinaciones de sus elementos.
La cabaña (B), que es la cantina o local para distracción de los soldados, tiene, en general, las mismas características que la (A) en cuanto a su construcción se refiere. Vemos que hay que cortar dos ejemplares de la fachada y laterales.
En cuanto a las vigas que soportan el tejado del porche, la (a) corre a lo largo de toda la fachada y en ella concurren las cinco vigas (b), sobre las que se apoya el tejado del porche, y las cinco (c) que soportan el peso de todo este conjunto, en la forma que vemos en el detalle de su colocación.
Lé edificación (C), que constituye el cuartel o dormitorio de las tropas, no lleva más pieza repetida que los laterales, de los que se cortarán dos ejemplares, por ser simétricos.
En este mismo esquema (C) podemos ver en detalle el sistema de colocación de las cristaleras, que se imitan cortando un enrejado de cartón ligeramente mayor que el hueco correspondiente, el cual se pega por su parte delantera al interior de la pared, ajustandolo al hueco. A la parte posterior de este enrejado, se pegará un trozo de plástico transparente, para imitar los cristales.
Esta imitación de las cristaleras, será válida, naturalmente, para todos los edificios que lleven ventanas.
El esquema (D) integra los planos para la construcción de las caballerizas, o establos para los caballos.
Esta edificación consta de dos paredes traseras que se unen por uno de sus lados formando ángulo de noventa grados y sus correspondientes tejados (A) y (B), que también inciden entre sí en ángulo de noventa grados.
La unión de estos tejados, dado que además hay que tener en cuenta la inclinación de los mismos, es algo más complicada, por lo que su lado de contacto con el similar de la otra porción de tejado no se cortará en ángulo de cuarenta y cinco grados, sino ligeramente mayor, de cuarenta y siete o cuarenta y ocho grados, por lo cual es muy conveniente cortar antes unas plantillas de cartón de los mismos, y tantear el ángulo exacto que han de llevar, para
conseguir acoplamiento igual al mostrado en detalle.
Estos tejados, van soportados por seis armazones (columnas) del perfil que se indica, colocados en los puntos indicados en los tejados con líneas de trazos.

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octubre 15, 2010

CONSTRUIR NORIA DE MADERA

NORIA
Este modelo reproduce con toda fidelidad una rueda giratoria, conocida con el nombre de «noria», de las que se utilizan en los parques de atracciones y ferias para diversión del público.
En (A) se dan el alzado lateral, el frontal y la planta, así como el esquema de la gran rueda, de la que habrán de cortarse dos ejemplares en contrachapado de 4 milímetros.
Como en los modelos anteriores, en estos dibujos se puede apreciar la colocación en el conjunto de cada una de las piezas que se identifican por medio del número que lleva asignado.
En (B) se muestra el esquema de .todas las piezas, a fin de facilitar su ampliación, para lo cual, si se desea ampliar, por ejemplo, al doble, no hay más que hacerlo por el conocido procedimiento de cuadrícula, y como los cuadros del modelo son de 5 milímetros de lado, lo haremos con cuadros de 10 milímetros, con lo cual conseguiremos la perfecta ampliación al doble de todas las piezas.
Las dos piezas (1), que son los soportes de
la gran rueda, se cortan también en contrachapado de 4 ó 5 milímetros, así como las dos piezas (3), que sirven para unir los soportes, dándoles mayor resistencia.
La cabina está formada por las piezas (18, 19, 20 y 21) todas las cuales se cortarán en la misma clase de madera, pero lo más fina posible, o mejor en madera de caja de cigarros puros, ya que dado su pequeño tamaño resultarían desproporcionadas si se cortasen en madera de mayor grueso.
Las piezas que componen la escalera y plataforma de acceso (2, 6, 7, 8 y 13), en contrachapado de 3 milímetros.
La pieza (10), de la cual hay que cortar cuatro ejemplares, es un pequeño cilindro de pino (se puede hacer cuadrada) que sirve para unir los dos lados de la rueda.
El proceso de construcción es el siguiente:
Por una parte, se levantan los soportes sobre la peana o base, introduciendo y pegando los extremos inferiores de los mismos en las ranuras practicadas al efecto en la peana. A continuación se les incorpora las piezas (3) y la escalera y plataforma de acceso, armando éstas en la forma que se ve en el despiece (C).
A continuación se armará la rueda, para lo cual las dos piezas de ésta se unirán por su centro, mediante el eje (9), clavándose cada una de las piezas a un extremo del mismo. Este eje va taladrado longitudinalmente de punta a punta.
Hecho esto las piezas (10) se clavan en los lugares que les corresponde y se monta la rueda sobre sus soportes de la siguiente manera:
El eje (15), que es de alambre algo grueso galvanizado, se pasa a través del taladro del soporte derecho, de la polea (13), del cilindro (9) y, por fin, del soporte izquierdo.
Las cuatro cabinas, se armarán en la forma que se aprecia en (D), despiece general de la cabina, y se colocarán en su sitio por medio de las barras (16), también de alambre galvanizado, aunque más fino que el del eje. El sistema de enganche de las cabinas se detalla también en (D).
El movimiento se consigue por medio del sistema que se da en detalle. Este sistema consta de las piezas (11, 12, 13, 14 y 15). Estas dos últimas piezas son dos poleas de distinto tamaño, la mayor de las cuales va bloqueada entre las piezas (11 y 12) que son los soportes, sobre el eje-manivela (17).
Estas dos poleas van unidas por medio de una goma que ha de ir bien tirante, para que no patine sobre las mismas.
Al hacer girar la manivela, se hace girar también la polea (14) que mueve la goma, transmitiendo este movimiento a la polea (13), y ésta, a su vez, a la rueda.
Estas poleas conviene que sean metálicas, pero si no se dispone de ellas, se pueden hacer con un disco central de contrachapado y dos discos de cartón resistente, de diámetro mayor que el del disco de madera.
Su pintura será con colores vivos, por ejemplo, la rueda en esmalte amarillo; los soportes y escalera en rojo, la peana en verde y las cabinas en azul claro.

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octubre 14, 2010

CONSTRUIR UNA GRÚA

GRÚA
Esta grúa, proyectada para elevar pesos por medio de un cable y para girar en ángulo de trescientos sesenta grados, puede resultar un agradable juguete para los chicos.
Recomendamos como la más conveniente de su construcción tres veces mayor que el tamaño de las piezas que se dan en (B), para lo cual, naturalmente, hemos de ampliar tres veces cada una de estas piezas.
Si efectivamente se construye en esta proporción, las piezas (7 y 8) —dos de cada una de ellas— se cortarán en contrachapado de 4 ó 5 milímetros.
Las piezas que forman la pluma, o brazo de la grúa asimismo (1), cortar dos (2, 3, 4), cortar dos (5 y 6), en contrachapado de 4 ó 5 mm.
Las piezas (9, 10, 11, 12 y 14) en contrachapado de 3 milímetros, y las (13 y 14), que son el piso de la cabina y el remate de la torre, en madera de pino de 8 milímetros de grueso. La peana (18) es una plancha de pino, de medidas proporcionadas al tamaño de la grúa y de 10 milímetros de espesor, aproximadamente.
En (A) se incluyen tres vistas de la grúa: planta, alzado lateral y alzado frontal, con la nomenclatura de cada una de las piezas para que se aprecie lo más claramente posible la colocación de cada una de ellas; mientras en (B) se dan los planos de las mismas, también con su nomenclatura para una fácil localización.
Las cuatro piezas laterales que forman la torre se acoplan entre sí y se montan sobre la peana, introduciendo los extremos inferiores de las mismas en sendas ranuras, que previamente se habrán practicado en la peana, y se cierran por arriba con la pieza (13).
De la misma forma se arma el conjunto de piezas que forman la «pluma», así como la cabina de maniobra de la grúa.
En (C) mostramos el despiece del modelo, en el cual puede apreciarse de forma clara el lugar que corresponde a todas y cada una de las piezas en el conjunto general, así como detalles de la sujeción de la polea delantera, colocación del tambor con manivela para enrollar el cable y detalle del sistema de giro de la pluma. En este último detalle, podemos ver cómo el vástago-eje, va fijo (bloqueado) a la pieza (14), pasa a través de una arandela de unos 2 milímetros de grueso y de la pieza (13), por un taladro practicado en el centro de ella, que tiene un diámetro poco mayor que el grueso del vastago, que así quedará libre, para poder girar.
Insistimos en la conveniencia de un buen lijado y emplastecido de todas las piezas de la grúa, debiendo darse cuenta de que algunas de ellas es conveniente lijarlas antes de montarlas, ya que si se hace después será imposible darles un buen acabado, por su situación inaccesible.
También será conveniente, si la madera que se ha empleado es muy porosa, darle una mano de agua de cola a todo el conjunto, o bien una capa de blanco de España o albayalde, bastante líquida y que aplicaremos con una brocha.
Creemos que la mejor pintura para este modelo será esmalte, Titan-Lux u otro similar, aunque también podremos utilizar alguna pintura plástica y barnizarlo si deseamos que tenga brillo.
En cuanto a los colores, se necesitarán pocos, ya que el colorido es elemental, debido a las características del modelo real, que suelen ir pintadas casi monocromáticamente.
Podemos pintar toda la grúa, excepto la cabina, que puede ir en rojo, con el techo negro, en color gris medio.
La peana se pintará en ocre, con algunas pinceladas marrón claro y otras verdosas, para imitar el terreno en que se asienta la grúa.

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octubre 13, 2010

COCHE BLINDADO EN MADERA

COCHE BLINDADO
Este coche reproduce fielmente, aunque de una forma un tanto esquemática, un vehículo blindado que fue ampliamente utilizado por el ejército inglés durante los combates del desierto, en el norte de África, aunque no hay que confundirlo con un tanque (del que ya dimos un modelo anteriormente), ya que, aparte de carecer de cadenas oruga, estos vehículos son. mucho más ligeros y rápidos que aquéllos y su coraza de menor espesor.
Como podemos apreciar, su robusta construcción requiere trozos de madera más gruesos que los modelos anteriores, para dar la sensación de fortaleza propia de esta clase de vehículos.
En (A) tenemos los planos explicados en cuatro vistas: alzado lateral, frontal y posterior y planta superior, para mejor mostrar la disposición de la torreta y el cañón, que también en este caso completamos con el despiece general del modelo en (B).
Las piezas (1, 2 y 3) que forman el núcleo principal del blindado son de madera de pino, cortadas en las medidas y proporciones que se dan en el modelo.
Las aletas (8 y 9), de las cuales hay que construir dos ejemplares de cada una de ellas, están formadas por tres piezas de contrachapado lo más fino posible, o bien de madera de caja de cigarros puros.
Las piezas (10 y 11) son pequeños tacos de madera de pino, y también se cortarán por duplicado cada una de ellas, mientras que las ruedas, que también son de madera de pino, habrán de hacerse gruesas, para imitar las cubiertas características de estos vehículos.
Completan el conjunto las piezas (5), soporte del cañón, (6) cañón y (4) antena de la radio.
La pieza (1), que, como ya hemos dicho, es la torreta, se arma incorporándola al cañón y la antena de radio, así como el vastago de giro, la mitad superior del cual va incrustada y pegada en la torreta, a fin de quedar fijo en la misma.
Para separar algo las piezas (1 y 2) se interpondrá entre ambas una arandela de madera, también taladrada, a través de la cual pasará el vastago.
Hay que advertir que el taladro de la pieza (2) donde se aloja la parte inferior de éste, y a fin de que la torreta pueda girar en todas las direcciones, tiene que ser ligeramente mayor que el vastago.
En cuanto a las ruedas, que, repetimos, habrán de ser más gruesas que las del camión modelo anterior, podemos redondearlas por medio de la lima, practicándole asimismo las estrías que imitan los dibujos de la cubierta.
En el detalle correspondiente podemos ver el sistema para montar las ruedas. Estas, que, como es lógico, llevan un taladro en el centro, se atornillan a los costados del vehículo por medio de unos tornillos finos, lo suficientemente largos como para permitir la interpolación de dos arandelas de madera, una a cada lado de la rueda. Estos tornillos habrán de ser más finos que el diámetro del taladro central de la rueda, a fin de que no queden bloqueados y permitan el giro de aquélla.
El radiador se puede pintar con purpurina plateada, imitando los huecos con negro; también las puertas de acceso al interior y las aspilleras, se imitarán pintándolas con pintura negra.
El total restante del blindado se pintará imitando el «camuflaje» que ostentan los vehículos de guerra; es decir, a manchas irregulares, en ocre, marrón y verde medio y oscuro, como podemos ver en el modelo en color que se da en la portada del presente fascículo, en el cual podemos apreciar claramente la disposición de estas manchas irregulares en forma y tamaño, para proporcionar al vehículo un buen enmascaramiento.

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octubre 12, 2010

CARRO DE CARGA

CARRO DE CARGA
Después del bonito modelo anterior de coche de un caballo, damos este carro, que es una réplica fiel del utilizado, antes de generalizarse el motor de explosión, para el transporte pesado, para lo cual iban tirados por potentes caballos.
Aunque, como ya hemos repetido con casi todos los trabajos precedentes, este modelo puede hacerse al tamaño que se crea oportuno, recomendamos, como un tamaño muy idóneo, hacerlo al doble del tamaño del modelo.
Las distintas piezas que componen este fuerte carro de carga están representadas con su número correspondiente a los alzados y planta que se dan en (A), de donde pueden tomarse para su correspondiente ampliación.
Las piezas (1) laterales, de las que hay que cortar dos ejemplares (2), suelo del carro, (3
y 5) trampillas delantera y trasera, se recortarán en contrachapado de grueso proporcionado al tamaño en que se construya el modelo, mientras que las piezas (4), que forman el asiento, irán también en contrachapado, pero más fino que el de aquéllas.
De las ruedas (6) habrá que cortar cuatro ejemplares, así como de los soportes de los ejes (8), e irán en madera de pino u otra similar.
Los ejes (7) son dos listoncitos también en madera de pino y en sus extremos se fijan las ruedas por el mismo procedimiento que se da para el modelo anterior.
En (A) podemos ver asimismo dos interesantes detalles, uno de la forma de sujetar la lanza al eje delantero utilizando hembrilla y gancho, y el otro de cómo se han de sujetar los caballos a la lanza por medio de dos pequeños discos de madera que los mantendrán algo separados de aquélla.
En (6) se da la silueta del caballo, del cual hay que cortar dos figuras. Para ahorrarse trabajo se pueden recortar las dos al tiempo con la sierra de marquetería, para lo cual se dibuja uno solo de ellos sobre un trozo de tabla que se une a otro trozo igual por medio de pequeños clavos, teniendo cuidado de que ninguno de estos clavos vaya en la línea de corte ni dentro de la figura del caballo.
A estos caballos se les puede tallar un poco rudimentariamente por el procedimiento ya explicado. Simplemente con algunas hábiles incisiones y redondear los cantos de la figura se pueden conseguir buenos efectos.
También podemos ver el montaje del asiento formado por cuatro piezas, todas las cuales llevan el número 4 como nomenclatura, así como el despiece del carro para tener una idee clara de la forma de montarlo.
Para su construcción se incorporan al piso (2) los laterales (1) y las piezas (3 y 5).
Previamente se habrán clavado a la parte inferior del piso los soportes de los ejes (8) y a éstos los mismos ejes (7). A continuación se arma el asiento, fijándolo en su sitio, así como las ruedas, cuyos centros se rematan, tapando las cabezas de los tornillos con los pequeños discos que se indican, pero teniendo cuidado de hacer el taladro central de la rueda de mayor diámetro que el tornillo, a fin de que aquéllas puedan girar libremente.
Se puede pintar todo el carro en gris, excepto los radios y llantas de las ruedas, que pueden ir en amarillo. Los caballos pueden ir en blanco, con las crines y cola, así como alguna mancha, en negro y los atalajes en marrón.

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octubre 8, 2010

CONSTRUIR EN MADERA UN COCHE DE UN CABALLO

COCHE DE UN CABALLO
Este modelo, como todos los demás, puede ser construido, naturalmente, al tamaño que se desee, previa ampliación de todas las piezas que lo componen, a dicho tamaño (A).
Las piezas 1, 2, 3, 4, 4 bis, 5 y 11, que forman el cuerpo del coche, así como la 7, que es el asiento del cochero, se cortarán en contrachapado de 3 milímetros.
La pieza 6 (eje de las ruedas) es un pequeño listón de tamaño y grueso apropiado a la ampliación que se haya dado al modelo.
Los faroles (10) son dos pequeños cubos de madera, atravesados por una barrita de extremos redondeados cuyo detalle se da en (B) y de ellos habrá que cortar dos ejemplares.
También de los varales (8) se cortarán dos ejemplares, pero éstos en contrachapado de 3 milímetros.
Las ruedas (9) se recortarán con la sierra de calar en madera de pino o similar, pero más gruesas en proporción al de la madera empleada para la caja del coche.
En cuanto al caballo, se puede hacer simplemente recortado en madera lo más gruesa posible (siempre respecto a la proporcionalidad de las empleadas en los demás elementos) o después de recortarla, tallarla algo rudimentariamente por el procedimiento indicado en el capítulo de tallado de la madera.
El orden de construcción puede ser el siguien-
te: Los laterales (2) se acoplan al fondo (1), pegándolos con «supergen» u otro pegamento similar; una vez bien secas estas pegaduras, se incorporan por el mismo procedimiento a su lugar correspondiente a las piezas 4, 4 b, 5 y 11.
El techo (3) puede ofrecer dificultades para su colocación, dada su configuración convexa, pero esto puede soslayarse haciéndolo de cartón grueso.
Las piezas (6) eje de las ruedas se clava a la 4 b por su parte exterior y las ruedas se acopian a los extremos de este eje por medio de dos tornillos, más delgados que el agujero central de las mismas, a fin de que puedan girar libremente.
Los faroles (10) se acoplan en los lugares correspondientes y los varales (8) se clavan por debajo de la pieza 4. Por último, se introduce el caballo entre los varales, sujetándolo a los mismos, bien pegado o por medio de pequeños clavos.
En C vemos el despiece general del coche que nos ayudará a comprender perfectamente el orden de colocación de cada una de las piezas.
Podemos pintar por dentro y por fuera la caja, varales y ruedas en amarillo. El techo, radios y centro de las ruedas en negro, y los faros en purpurina dorada, imitando los cristales con azul claro.
En cuanto al caballo, se pintará en un color propio de los varios que suelen tener estos animales, naturalmente.

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octubre 7, 2010

Construir horreo gallego en madera

HORREO GALLEGO
El piso de este hórreo (edificación típica de Galicia y Asturias, dedicada a guardar las cosechas) lo cortaremos en contrachapado de 4 ó 5 milímetros, y los laterales, tejado, frente y trasera en la misma madera, pero de 2 ó 3 mm.
Para proceder a su construcción, una vez ampliadas las piezas al tamaño deseado y recortadas, se encolan las paredes en las ranuras correspondientes del piso (a con a y b con b), encolándolas también a su vez entre sí.
Bien seco este montaje, se encolan o clavan con alfileres las dos vertientes del tejado sobre
los caballetes correspondientes, con lo cual tendremos armado el cuerpo principal.
Por otro lado, cortamos un rectángulo en madera de pino o similar de 10 mm, de grosor aproximadamente, y de tamaño notablemente mayor que el hórreo [la proporción aproximada podemos verla en el modelo (F)], y sobre esta base se montan las columnas después de haberlas armado, cuidando queden en el sitio correspondiente.
Se arma la especie de parrilla formada por las vigas longitudinales y transversales que sirven de soporte al cuerpo del hórreo para descansar sobre las columnas. En (B) podemos ver cómo se ha de hacer el ensamble a media caja de estas vigas, las cuales, previamente, se habrán montado sobre la peana, clavándolas y encolándolas, para dejarlas bien fijas a la misma.
La «parrilla» se monta sobre la parte superior de las columnas, bien encolándola o pegándola, y sobre ella el cuerpo del edificio.
A continuación se pegan los remates del tejado, como se indica en (E), colocando una tira de cartón doblada en el ángulo a lo largo del mismo (D). Por cierto que estos remates, que son uno de los detalles más característicos de los hórreos, constan de dos elementos, los remates puntiagudos de los extremos del caballete del tejado, y las molduras que corren a lo largo de la caída de las vertientes. Los primeros se pueden hacer con dos pequeños tacos de madera, mientras los segundos se recortarán en cartón duro, si el modelo es pequeño, o en con-trachapada si es de mayor tamaño.
Por último, se arma la carreta, cuyo despiece vemos en (C), para lo cual no tenemos más que montar los laterales sobre el fondo de la misma, asi como las ruedas, que sujetaremos a los laterales por medio de dos pequeños alfileres, pegando la parte inferior de las ruedas a la peana, si deseamos que quede estática, a fin de que no se mueva. La escalera la colocaremos en su sitio, bien sujetándola o sencillamente apoyándola sobre el umbral de la puerta.
El tejado se puede pintar en rojo, imitando las tejas, mientras las paredes se pueden dejar en el color de la madera, o bien pintarlas de ocre, así como la carreta, remates del tejado y escalera.
Las columnas se pintarán de gris claro, imitando la piedra de granito.
En cuanto a la peana, se puede pintar a grandes brochazos ocre y verde.
Es conveniente emplear esmalte o pintura acrílica, pero si no disponemos de éstas, lo pintaremos con «gouache» (al «agua»), si bien después habrá de cubrirse con una capa de barniz cristal para fijar la pintura.

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septiembre 29, 2010

CARABELA DEL SIGLO XV

CARABELA DEL SIGLO XV
Esta carabela constituye un elemento altamente decorativo.
El casco (1), puede hacerse de dos formas: tallándolo de una sola pieza en un bloque de madera, como en el caso de la nave vikinga, o bien
encolando entre sí maderas de 20 milímetros de grueso, hasta conseguir la altura del casco, que sacaremos del plano (A), teniendo en cuenta, naturalmente, las proporciones en caso de ampliación.
En (B) y (C) se detalla el montaje de las cofas y vergas. En (E), el de las velas, que cortaremos en tela fuerte o papel pergamino, y en (F), los detalles de confección de escalas y motones.
En (G), además del despiece general mostrando la colocación de las diferentes piezas, damos el esquema de la peana-soporte de la carabela.
El timón se hará en madera contrachapada de 2 milímetros, así como las cofas.
Los motones serán pequeños discos de cartón duro, por los cuales se pasarán los hilos de las escalas, pero si el modelo del barco es muy reducido, se pueden imitar poniendo sobre los hilos unas gotas de cola y dejándolos secar.
El casco y la arboladura pueden pintarse en ocre, y darles el color natural de la madera.
Los escudos laterales que van en la parte anterior serán de cartón decorado con signos heráldicos.
Será también conveniente pintar en las velas (especialmente en la mayor) unas cruces de malta en rojo o azul.

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septiembre 28, 2010

BARCO DE RUEDAS

BARCO DE RUEDAS
Este barco de ruedas constituye un bonito juguete que puede navegar un buen trecho, propulsado por un motor tan sencillo como práctico.
Se recomienda cortar las distintas piezas a escala doble como máximo de las de la muestra, pues si se hacen mayores se anularía, en parte, la fuerza de la goma que constituye su motor, aunque, naturalmente, en esto también influye el grueso y resistencia de la goma que se utilice.
En (1) se dan todas las piezas que forman este barco, las principales de las cuales (A, B, C, D, E, F y G) llevan indicado el grueso de cada una, que, naturalmente, habrá de ser el doble en el modelo que se construya.
Las piezas (d) soporte del eje de las ruedas y (j) cubierta de las mismas, se cortarán en hoja de lata, o chapa metálica fina, así como la pala del timón (e).
La pieza (g), eje de las ruedas, en un trozo de alambre galvanizado. De este mismo alambre podemos hacer el soporte del timón (e).
El orden de construcción será el siguiente:

La cubierta (B), que como podemos ver consta de dos partes, en una de las cuales se vacía un rectángulo en su centro para hacer una caja donde se montará el motor, se clava sobre la cubierta (C), precisamente sobre los lugares señalados en ésta con linea de trazos.
En el hueco de la parte posterior se dispone el sistema de propulsión cuyo detalle podemos ver en (3), que está formado por una goma elástica cualquiera (las de las carpetas corrientes, que van forradas de hilo, dan muy buen resultado, por ser fuertes). Esta goma la doblaremos para darle mayor resistencia trenzándola.
Un extremo de la goma se sujeta mediante un clavo y después de pasarla por una pequeña polea (b) se enrolla el otro extremo al alambre que sirve de eje, hasta que quede tirante, aunque sin tensar demasiado.
A continuación se arman las ruedas propulsoras, piezas (a) y (c) y se sujetan al eje, después de haber pasado éste por los soportes de chapa.
Seguidamente se monta el puente (A) sobre el conjunto ya armado (B, C), siendo conveniente hacer este montaje por medio de dos tornillos, a fin de poderla levantar en caso de que se rompa la goma, o por otro motivo cualquiera.
La pieza (D) de la superestructura se monta sobre la (A), centrada en el sitio indicado en ésta con línea de trazos, así como la pieza (G), en el lugar correspondiente y también indicado.
La pieza (E) se superpone a la (D) y la (F), lanchas de salvamento (K) y ventiladores (1), que se pueden hacer jolinos clavos doblados, cuya cabeza se dobla en ángulo recto.
Los palos (4) se incrustarán sobre la pieza (A) en los lugares señalados.
Por último, incorporaremos el timón, pasando el alambre por el agujero de la cubierta (A) y doblando la parte de arriba en ángulo de 90 grados, y sujetándolo al casco por medio de una grapa de las que se emplean para la sujeción de los cables telefónicos.
Para hacerlo navegar se dan vueltas a las ruedas hacia la derecha, con lo cual la goma se enrollará en el eje, tensándose. Se pone el barco sobre el agua, e inmediatamente las gomas, al distenderse, harán girar a las ruedas, que moverán al barco.
La parte superior del casco se puede pintar de negro, y la inferior hasta la línea de flotación de rojo bermellón.
Los costados de la superestructura se pinta rán de blanco y en la cabina de mando simularemos unas ventanas con pintura plateada o azul claro, enmarcadas con listas de pintura marrón.
La parte superior de la cubierta y la superestructura, así como los palos, se pueden pintar en un color crema.
La chimenea en negro, con una franja bermellon, y la cubierta de las ruedas en color gris medio. Por último, las ruedas se pintarán de bermellón.
No creemos necesario advertir que la pintura deberá ser esmalte u otra al aceite, ya que si utilizamos temple u otra similar, el barco se despintará al meterlo en el agua.

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septiembre 27, 2010

NAVE VIKINGA

NAVE VIKINGA
El casco de esta nave, que aconsejamos ampliar a doble tamaño del plano, lo construiremos por el sistema de bloque de un tarugo de madera de pino u otra blanda, para trabajarla mejor.
Sobre la parte superior del tarugo, dibujaremos la planta del casco (1), y en un lateral el alzado del mismo, recortando con el serrucho una tosca silueta, por la parte de afuera de la línea dibujada, dejando de uno a dos milímetros de exceso de madera.
Esta silueta del casco la trabajaremos después con el formón, limas y papel de lija de grano grueso, hasta darle su conformación definitiva, practicándole dos cortes con el serrucho a proa y popa, para incrustar en ellos la roda (2) y el codaste (3).
Estos los recortaremos en contrachapado de dos milímetros, colocándolos, como ya se ha dicho, en el lugar que a cada uno le corresponde.
A continuación procederemos a armar la embarcación, incorporándola el palo único (4), cruzado por dos vergas a las cuales se sujeta la vela, que puede ser de tela, ligeramente encolada para darle cierta rigidez, o bien de papel grueso, de tipo pergamino.
Los escudos de los remeros (5), que van a ambos costados de la nave, se harán de cartón, pintándolos de vivos y variados colores e incluso con algunos motivos y siluetas de animales o figuras.
Los remos (6) se harán con pequeños palitos redondeados en uno de cuyos extremos se practicará una incisiórv para Incrustar la pala, que se recortará en cartón u hoja de lata, dejándolos en su color natural.
Como vemos en (C), las partes superiores de los laterales, que es donde van las chumaceras o aberturas para pasar los remos, son también de cartón grueso, al objeto de facilitar el combado requerido por la curva del casco.
El toldillo se imitará con un trocito de tela rígida, o de cartulina, doblado en el centro y apoyado sobre los laterales de la borda.
En cuanto a la sencilla peana, no tendréis problemas, ni merece la pena explicarse su construcción, únicamente diremos que se hará en contrachapado de un grueso proporcional al tamaño del modelo.
La cubierta del barco se puede dejar del color de la madera, mientras que el casco lo pintaremos de negro, excepto la roda y el codaste, que irá en rojo.
La vela se puede pintar a franjas verticales simétricas amarillas y negras como se indica en el esquema (B).
En cuanto a la peana, será conveniente dejarla del color de la madera para destacar el color oscuro del barco.

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