enero 20, 2011

Rellenado del cuero

RELLENADO
Damos a continuación los detalles necesarios para el rellenado de los modelos, pues también esta operación tiene peculiaridades que hay que tener en cuenta, dado que si no se efectúa cuidadosamente distribuyendo el relleno convenientemente en cada parte del modelo no conseguiremos dar a éste la figura deseada, resultando, por el contrario, tosca y deformada.
Una vez cosidas las partes del modelo, siguiendo el orden que se da en cada caso particularmente y dejando, naturalmente la abertura para ello, se procederá a introducir el material rellenando primero las patas y brazos, apretando bien el material por medio de los palillos o varillas de madera que hemos presentado al describir las herramientas necesarias.
En segundo lugar se rellena la cabeza, si ésta es de la misma pieza que el cuerpo, ya que si es postiza habrá de rellenarse por separado.
Por último, se rellena el cuerpo, cerrando la abertura por medio de unas puntadas disimuladas lo más posible, ya que estas puntadas, al contrario que toda la costura, que se hacen por el revés y no se nota al dar la vuelta a la tela, habrán de darse por el derecho, por lo cual habrán de ser lo más pequeñas posibles, como ya se ha dicho.
Es muy importante recalcar el hecho de que excepto en el punto cruzado, que va al borde de la tela, o salvo en el que no se especifique lo contrario por sus especiales características, todos los modelos deben coserse por el revés, dándoles después la vuelta del derecho.
Este orden de proceder al rellenado es válido, generalmente, para la mayoría de los modelos, pero en ciertos casos si ia abertura se ha dejado en algún sitio menos usual por aconsejarlo así la estructura del modelo, podrá alterarse este orden, siguiendo el más razonable en cada caso para conseguir un mayor acabado.
Esta abertura que se deja en el modelo para volver la tela y rellenar, deberá ser lo suficientemente grande para permitir efectuar estas operaciones sin dificultad.
La elección del material que se ha de usar como relleno tiene gran importancia, en función de la clase de tela que se emplee, el tamaño del modelo y otras consideraciones, por lo que aquél habrá de seleccionarse cuidadosamente, ya que si elegimos un material duro y poco adaptable para un modelo pequeño, el resultado será negativo, ya que esta condición de dicho material no nos permitirá conseguir detalles pequeños. Y en caso de utilizar un material muy blando para modelos grandes, la naturaleza del mismo nos privará de la rigidez conveniente para esta clase de modelos.
En el caso del tamaño pequeño, por ejemplo, se podrá utilizar como relleno el algodón o la guata, con lo que conseguiremos la rigidez requerida, pero esto no ocurrirá si empleamos estos materiales para rellenar un modelo de grandes dimensiones, en el que deberemos emplear un relleno de mayor consistencia y dureza, como el serrín, crin vegetal, virutilla de madera, etcétera, teniendo en cuenta, además del tamaño otras circunstancias tales como el cometido que se va a dar al muñeco, ya que si, por ejemplo, se hace para adorno estático, es decir, que no va a ser manoseado continuamente, se podrá rellenar de algún material que no será aconsejable para un muñeco que se destine a ser manipulado por niños. Este es el caso del serrín, que a causa de un manoseado continuo acaba convirtiéndose en polvo, lo cual puede ser peligroso para aquéllos.
Por este motivo, el algodón, la lana o la guata son los materiales más idóneos para el rellenado de pequeños modelos, hechos de tejido de punto, muletón o franela, para conseguir muñecos suaves y de poco peso, mientras que los muñecos de mayor tamaño se confeccionarán en paño, terciopelo, piel o peluche, y los debemos rellenar con viruta de madera o papel, serrín, estopa o crin vegetal (llamada «cerda» por los tapiceros), que al ser menos elásticos prestan a los muñecos la rigidez necesaria.
En cuanto a los modelos de hule o plástico, de una calidad ya rígida de por sí, se pueden rellenar con cualquier material, tal como serrín, corcho picado o virutilla, no influyendo el tamaño de los mismos más que en el mayor costo si se utiliza material caro para modelos grandes, pero teniendo siempre en cuenta las consideraciones que hacemos en el párrafo anterior.
Advertimos que según se va introduciendo el material de relleno se pondrá especial cuidado en conseguir dar al modelo la figura requerida, modelando la figura mediante la manipulación necesaria, para la adaptación del relleno a la anatomía del muñeco o animal.
Tampoco hemos de olvidar que algunas veces, sobre todo cuando los modelos son grandes, especialmente en las partes que requieren una mayor dureza o rigidez (como las patas, colas y en algunos casos cuello de los animales), será conveniente colocar armaduras de alambre de refuerzo. Cuando esto ocurra hay que tener en cuenta que estos alambres habrán de colocarse en su lugar antes de hacer el rellenado, ya que precisamente el material de relleno será quien los fije.
Para estas armaduras será conveniente utilizar alambre galvanizado que no se oxida, pero si se pone de otro será conveniente darle una mano de barniz cristal, con lo que evitaremos su oxidación.

Filed under: Manualidades cuero — admin @ 9:56 am Etiquetas: ,

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