Construir un dardo y tiro al blanco
DARDO Y BLANCO
Para construir este dardo, con su blanco correspondiente, las aletas del mismo (piezas 1 y 2) se cortarán en madera contrachapada de tres milímetros, o bien en cartón grueso y resistente, practicando en cada una de ellas unas ranuras longitudinales del mismo ancho que el grueso de la madera, es decir, también tres milímetros, como se puede ver en el modelo, con lo cual conseguiremos el perfecto acoplamiento en cruz de las dos piezas.
El «cuerpo» del dardo (3) es un trozo de palo redondo, y en caso de no disponer de él, redondearemos un listón de madera, por medio de la lima, afinándolo con lija.
La punta es un clavo, que insertaremos en el extremo delantero del cuerpo, clavándolo hasta su mitad. Con unas tenazas cortaremos la cabeza del clavo y afilaremos este extremo con una lima, para hacerle la punta lo más aguzada posible.
Las aletas y el cuerpo se arman encajando unas y otro en las ranuras hechas al efecto, y se pegan con cola de carpintero u otro pegamento eficaz.
En cuanto al blanco, podemos confeccionarlo sencillamente con una caja de cartón de embalaje, en el que dibujaremos los círculos de la diana. También se puede hacer con un cuadrado de madera algo gruesa, a la cual podemos revestir con una plancha de corcho para facilitar el clavado de los dardos.

